miércoles 22 de febrero de 2012

Carta sin Historia






Amantium irae amoris integratio est



Lo cierto es que nunca te deseé ningún mal, pero para ser justos dificilmente te podía pensar bien. Todavía te desconozco en los pasillos como algo sospechoso ... Si te resultan confunsas estas líneas, es porque, obviamente, nunca he tenido la posibilidad de descifrar lo que quiero decir antes de escribir. Tenía que escribirte para descubrir en el acto lo que había que decir. Entonces, te desconozco: Desconozco eso que fuí, y que aún me pregunto si soy, mientras estuve en eso que pensamos que también eras tú. Como sea, sé hoy que no me gustó. Trato de convencerme de que nunca nos encontramos, que de entrada mis premisas estaban mal planteadas  (todavía me dedico a deducir de enunciados ontológicos mi forma de vida) y he llegado a esta conclusión: Yo nunca tuve nada para dar. Ni tengo nada, ni tendré.  Todo lo que me queda es la sinceridad de este vacío en donde no cabes tú, ni nadie. Es un placer por supuesto saber esto. Nada oscuro hay en ello, todo es tan claro. Las pretensiones, todas, de cualquier tipo, se mostraron como lo que eran, lo que son, respecto a la realidad que en general construímos: castillos en el aire. 
¿Por qué no ser uno con el aire simplemente? Se acabaron las buenas intenciones... y las malas también, afortunadamente.

domingo 5 de febrero de 2012

Cuestión de Tiempo









Todos lloran. Es común. Las casas son azules de este lado de la mirada. Más allá no importa mucho. Es un objeto ausente y por lo tanto simétrico. Lo mismo da si me embriago o no. He tratado de reparar este reloj durante años. Es curioso que pierda el tiempo en mi afán por medirlo. Afuera la gente corre, insisten en la guerra. Prefiero no salir. Sé que esta no es mi lucha. Ellos se lo buscaron. Yo tampoco tengo comida, unas cuantas latas con elotes, es todo lo que me queda. Tengo un arma cargada dos veces. Una para mi enemigo y otra para mi. Nunca he matado a nadie. Sé que cuando lo haga no podré vivir...

sábado 28 de enero de 2012

Tango








 Nos tenemos en los brazos, nos respiramos mientras concedemos al universo que busque el equilibrio en la mirada y la gravedad de la sombra sobre el suelo. Dejamos caer nuestras sombras como la manzana de Newton. Todas las leyes se pueden romper, y por eso, todo puede ocurrir. Nada hay allá afuera... nada hay aquí adentro. Y si te quiero, no es por lo que eres, pero tampoco por lo que no eres.
No sé... no sé, es el tiempo de esa pieza que acusa el paso, el temblor de tu cuerpo contra el mio, y sin embargo estoy dispuesto a morir por esta pasión.

lunes 23 de enero de 2012

Boreal y Austral





    



Dos medias lunas
en el perfil de tu cuerpo:
suficiente poesía
para eclipsar las estrellas
y embriagarme soñando.

sábado 21 de enero de 2012

Marrakech








 Mi madre se enfermaba a menudo. Recuerdo que subimos a un taxi y una tía nos acompañó al hospital. Yo era un niño, me quedé dormido en el vehículo y no recuerdo despertar... quiza hasta muchos días después, pero en otra ciudad y con otro nombre. Ahora en Marrakech. Vivíamos en la Avenue Mouassine. Mi padre trabajaba en una paraestatal de Energía. Pero eso no es lo importante, han pasado quince años y no lo he vuelto a ver, y la noticia es que hace poco recibí una carta suya diciendome que está a punto de morir y que si Alá se lo permite, estará muy pronto en el cielo con mi madre. El motivo de nuestra ruptura es mi inexistencia. Aquí en el psiquiátrico tengo varios juegos: cábala, ajedrez, go, adivina quién, billar y un futbolito. Nadie cree que México sea un país real pero yo viví hace tiempo ahí. Convencido de que nunca estoy, configuré toda mi vida para actuar en conformidad a ello. Nada hay que perturbe las aguas de mi espíritu. Puedo ser humillado, puedo ser mujer, puedo ser niño, puedo no ser un loco, y ser el doctor.- Sí ya lo veo, pero está usted consciente de su enfermedad, ¿no es así?- No doctor, ¿no ve que soy yo quién lo está haciendo hablar? Entonces el doctor insistió y llamó a la enfermera. Me inyectaron un coctél de drogas, casi estoy seguro que la intrevenosa llevaba morfina. Cuando era niño tenía un perro llamado Morfina. El doctor tomó mis síntomas y se fué, algo le dijo antes a la enfermera que se quedó un rato conmigo contándome un cuento, y cuando terminó de leer se inclinó hacia mí, sacó mi verga y me la empezó a mamar. Yo estaba abrumado. ¿No te das cuenta de que no estoy? le dije mientras ella seguía mamando... de hecho algo díjo con la boca llena pero no alcancé a escucharla. Verla de nuevo en la playa me pone bien... Kafka lo sábía., yo también soy un decápodo y tengo un par de tenazas para recorrer la arena de lado a lado. La espuma me hace cosquillas, y todo es tan rico como cuando estaba con la enfermera. Me acordé de México, quiero un sombrero de charro y mucho tequila. Por cierto, también hice un papel incidental en la película de Nosferatu, eine Symphonie des Grauens. Lo digo porque siempre estoy rodeado de productores en busca de un buen actor incidental... Justo ahora estoy en la elaboración de una obra cuya escala se conoce como enigmática o atonal... creo que no lo lograré. La inspiración en Xenakis no tardó en aparecer. 




Quiza todo se resuelva con una escala pentatónica mayor.- ¿Entonces, no hay ninguna historia de verdad en todo esto? Le preguntó un niño a otro.... El niño se encogió de hombros. Un tipo que los escuchaba de cerca, aquí en el café, les dijo: Lo único cierto es que él se enamoró de una mujer de profundos ojos negros, y ahí se perdió. Me miraron mientras dejaba la cafetería para ir a visitar a Alain Badiou, quién decidió morir en su ciudad natal, lejos de los maoístas y los filósofos. 

jueves 19 de enero de 2012

martes 17 de enero de 2012

Jazz Gogh







Me contaste con una sonrisa en la noche cómo te ponías los zapatos de niña. Cómo llorabas mientras afinabas tu oído, y cómo, finalmente, te volviste tan verde con los árboles de la pradera, tan etérea como una aurora boreal y tan definitiva como un temblor en el corazón. Todo esto también lo experimenté yo, al grado de que lo cursi necesariamente tuvo que dejar de serlo para decirte al menos que recorrí el mundo en tus labios, y por qué no, patalear como niño pequeño, negándose a la idea de terminar un juego. Para ser sinceros, la oscuridad de tus ojos anuncia insistente un amanecer en mis sueños similiar al de tus viajes por todas partes, corriendo entre conejos, perros, gatos y vacas. Es imposible no vivirte... e inevitable no disfrutarte gritando (tu cuerpo grita todo el tiempo).



PD: Y bueno, de alguna manera sabía que te gustaba Van Gogh, sobre todo la  "Noche estrellada".

viernes 13 de enero de 2012

A Cábala






Te escribo porque han pasado muchas cosas desde que te fuiste. Oxford me queda a cinco minutos y las drogas nunca son un problema en teoría de conjuntos gracias al axioma de elección. Los focos siguen prendidos, la ropa seca curiosamente se volvió a mojar aquella noche que las nubes caían tras la regadera de unos ojos que pensé que eran los tuyos, ahí en el espejo de la mañana, donde afinas tu sentido para no volver. Pero no. Afortunadamente ya nadie cree en la democracia, no somos apolíticos pero tampoco ilusos, tenemos consciencia de que en un pestañeo existimos y que si digo que te quiero es porque eso ya paso de moda y no sé ni de lo que hablo. La literatura nunca prometió ser moral. Por eso con estas letras crucifico a cada uno de los personajes que pretendió ser algo en mi vida y que terminaron expresando el vacío cuántico del universo.  La foto de tu muerte me convenció de que en realidad muchas cosas no han cambiado a pesar de su contingencia... y sin embargo todo sigue siendo tan jodidamente lindo. Son razones suficientes para desaparecer.



miércoles 28 de diciembre de 2011

Acción













Este silencio que se abre de un segundo a otro, concede un lugar a la existencia de nuestro olvido...  saber no estar.

miércoles 21 de diciembre de 2011

Ipseidad













El silencio del Espíritu es insoportable porque no es silencio.
El silencio de la Naturaleza es sublime porque no es silencio.

La Naturaleza del Espíritu es insoportable.
El Espíritu de la Naturaleza es sublime.


¿Dónde está la Diferencia?